El Zócalo es la plaza más señera de todo México (allí coinciden la catedral con la Virgen de Guadalupe y el palacio presidencial y era el centro neurálgico de la antigua Tenochtitlan) y allí han propuesto construir el primer “rascasuelos” del planeta: una pirámide de cristal invertida que se va estrechando conforme ahonda en el subsuelo. Esteban Suárez, director del estudio Bunker Arquitectura, describe la propuesta como “el antagonista del rascacielos en un paisaje histórico urbano en el que este último está condenado (limitado en espacios para construcción) y la conservación del entorno construido es la meta primordial”. Probablemente, no llegue a construirse jamás. Exactamente igual que el rascacielos de Rem Koolhaas en las lomas de Chapultepec de Ciudad de México que iba a llevar el nombre de Torre del Bicentenario para sus más de 300 metros de altura.
10/10/11

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